Decoración

Viste tu mesa

No hay nada más hospitalario que invitar a tus visitas a comer en casa. Y si además lo haces con una mesa bien vestida te coronarás como la anfitriona perfecta.

De hecho en algunas culturas es incluso una falta de respeto no ofrecer nada a los recién llegados. Y si queremos causar aun una mejor impresión qué mejor que sorprender a nuestros invitados con una preciosa mesa decorada para la ocasión.

Una cena con amigos, un cumpleaños o simplemente por qué sí, pon tu mesa de una forma distinta. A veces tan sólo son pequeños detalles como un centro de mesa o un jarrón con flores. En esto de la decoración de mesas hay todo un mundo por explorar.

La oferta de complementos es inmensa y podemos adaptarlos según nuestros gustos, la ocasión o incluso la estación del año en la que nos encontremos. La clave está en saber armonizar los colores y texturas de nuestra vajilla, y cristalería y cubertería con nuestro mantel y complementos.

La vajilla de la cartuja de tu abuela está muy bien e incluso la puedes seguir luciendo para las grandes celebraciones, pero con unos platos mucho más modestos puede conseguir resultados más divertidos y modernos. Aunque también te digo una cosa, si eres de las que tiene ajuar y no lo sacado en la vida, piensa en darle una oportunidad las próximas navidades, es una lástima tener una fortuna de cristal y cerámica y que está nunca vea la luz. Al final y al cabo para qué la quieres, en la vitrina queda preciosa, pero dándole uso seguro que dejas a tu madre resto y de la familia alucinando. Las cosas son para usarlas, o al menos eso pienso yo.

Una forma sencilla de darle color a una mesa aburrida es simplemente jugar con las servilletas, doblarlas de una forma especial o colocando unas flores. Incluso puedes personalizar los sitios con cartulinas o poniendo unos mensajes divertidos. Hay un montón de posibilidades es cuestión de echarle imaginación. Pero tranquila que si no estás muy creativa aquí va una batería de ideas 😛

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Viendo estas mesas una puede pensar y qué hago yo con lo que tengo, lo dicho, no es tanto gastarse una fortuna si no sacarle partido a lo que ya tenemos. Además, en rebajas centros, salvamanteles, portaservilletas o poavasos salen muy económicos y puedes ir haciéndote tu pequeña colección de tesoritos para vestir la mesa. A veces olvidamos que en rebajas entra todo y de esta forma además de ahorrar dinero, muy probablemente inviertas en cosas para la casa que de otra forma ni te había planteado comprar.

Reconozco que todo lo que tiene que ver con la decoración me encanta pero el mundo cocina y celebraciones en general me chifla, y de verdad aprecio cuando voy de invitada a una casa y me reciben con una buena mesa puesta, denota dedicación y aprecio por parte de los anfitriones hacia sus invitados. La hospitalidad es un valor que hay que mimar muy mucho y que con las prisas del día a día estamos perdiendo sobretodo nuestra generación. No digo que tengas la casa como un reportaje del Hola, ni que agasajes a tus amigos cual Isabel Preyler con Ferrero Rocher, entendámonos jajajaj tan sólo pegarnos un homenaje de vez en cuando y sorprender a la familia. Además no me negaréis que comer en una mesa bien puesta sabe mejor o al menos se ve mejor.

Y vosotras ¿sois de poner la mesa más bonita con las visitas? ¿le dais importancia a esta clase de detalles? ¡Contádme!

“La buena hospitalidad es sencilla; consiste en un poco de fuego, algo de comida, y mucha quietud”

Ralph Waldo Emerson