Maquillaje

HEFORSHE

Las Naciones Unidas ha creado todo un movimiento por la lucha en la igualdad de género llamado He for She del cual es embajadora de buena voluntad la actriz inglesa Emma Watson.  El discurso que dio esta semana en la sede de la ONU en Nueva York me ha resultado absolutamente inspirador. Al final de la entrada, os lo dejo íntegro, porque todas creo que deberíamos firmar debajo.

Con HeforShe la ONU pretende concienciar a hombres y mujeres de que solo unidos podemos luchar para la igualdad de derechos entre géneros. Que el feminismo no es cuestión de mujeres.

Creo firmemente en la igualdad de todas las personas. No entiendo la discriminación, hay algo en mi cabeza que hace que cada vez que veo un trato desigual algo por dentro se mueva… no me deje indiferente. A pesar de este mundo tan cruel e injusto no estoy inmunizada, pero no quiero estarlo, porque ello significaría que me he resignado, que lo acepto. No, mil veces  ¡No! No estoy dispuesta.

Soy mujer y creo en la igualdad. Creo en la igualdad entre hombres y mujeres y no logro entender por qué no podemos disfrutar de los mismos derechos… ¿Por qué no? Y aun peor por qué defender la igualdad es un problema ¿No es algo más que loable? La igualdad es aquello que nos dignifica como seres humanos. El no sentirse discriminado ni menospreciado por algo que uno no escoge ser.

Todos nacemos iguales, de las entrañas de nuestra madre, iguales, salimos del vientre materno, vulnerables, frágiles, pequeños. No importa que seamos mujeres o hombres.  Por qué cuando crecemos vemos natural la discriminación y el machismo.

No estoy hablando de revolución, no estoy hablando de hacer sentadas, no estoy hablando de ir gritando por la calle… no, estoy hablando de ser consciente de la desigualdad y luchar contra ella, actuando, evitándola.

Hablo del techo de cristal, hablo de la desigualdad salarial, hablo falta de conciliación familiar, hablo de que existen millones de niñas que no tienen acceso a la educación por el hecho de ser NIÑAS! Hablo del hecho de que existen leyes que prohíben a las mujeres conducir o ir vestidas como ellas quieran con pena de cárcel, hablo de mujeres obligadas  a casarse en matrimonios concertados, hablo del “Mujer tenías que ser”, de la obligación de tener que llevar tacones, falda y maquillaje…

Si nosotras que tenemos la suerte vivir con unas cotas de libertad nunca antes vistas, gracias también a las mujeres que lucharon en nombre de todas, no hacemos nada… ¿Quién lo va hacer?

Muchas de vosotras sois madres o lo seréis. Educa en libertad a tu hija, que sepa que nada la limita, que puede ser lo que quiera, que la ambición es buena no algo reservado sólo para los hombres, que puede trabajar en lo quiera sea pilotando un avión o siendo maestra. Qué puede jugar al futbol y no por eso ser un marimacho, que puede maquillarse, arreglarse como ella y no por eso ser un objeto sexual. Educa a en libertad a tu hijo, que sepa que hombres y mujeres tienen los mismos derechos. Sin la complicidad de los hombres, jamás habríamos conseguir muchos de los derechos de los que ahora mismo gozamos, por lo que la cooperación mútua es más que necesaria.

A veces no se trata de salir a la calle y manifestarse, ni de ir con la bandera de la Pasionaria, a veces los cambios son mucho más sencillos de lo que creemos. Ser feminista no significa creer que las mujeres somos mejores que los hombres, quemar sujetadores y enseñar el pecho, feminismo significa “Feminismo “Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres.” RAE

Y no es al final lo que queremos todos, que nos traten por igual, que no nos discriminen.

Si estás de acuerdo te invito a que sumes formando parte del movimiento  He for She pinchando aquí

Sé que para muchas estas entrada no tendrá sentido, que les parecerá fuera de tono incluso. Pero me lo pedía el cuerpo y creo que muchas de vosotras lo apreciaréis, porque no todo es frivolidad. Hay tiempo para cada cosa. Y esta al fin y al cabo es la ventanita desde la que me comunico con vosotras. Sé que muchas opináis como yo en este tema, pero a veces, hay que ser clara y ayudar a que se difunda la palabra.

Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Art.2.

Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

 

https://www.youtube.com/watch?v=tkIAQGLhldY

Declaración completa:

Hoy lanzamos la campaña HeForShe. Me dirijo a vosotros porque necesito vuestra ayuda. Debemos intentar movilizar al mayor número posible de hombres y jóvenes para que sean defensores del cambio. No sólo queremos hablar de ello. Queremos intentarlo y asegurarnos de que es tangible.

Me nombraron Embajadora de buena voluntad de ONU Mujeres hace seis meses. Cuanto más hablaba de feminismo, más me daba cuenta de que luchar por los derechos de las mujeres se ha convertido demasiado a menudo en un sinónimo de odio contra los hombres. Si hay algo que sé con certeza es que esto tiene que finalizar. Para que conste, el feminismo por definición es la creencia de que los hombres y los mujeres deberían tener igualdad de derechos y oportunidades. Esta es la teoría política, económica y social de la igualdad de sexos.

Cuando tenía ocho años, me llamaron mandona porque quería dirigir una obra de teatro que habíamos organizado para nuestros padres. Cuando tenía 14 años, empecé a ser sexualizada por ciertos elementos de los medios de comunicación. A los 15, mis amigas empezaron a dejar los equipos de deporte porque no querían parecer masculinas. A los 18, mis amigos varones no podían expresar sus sentimientos.

Decidí que era feminista. A mí no me resultó complicado, pero mis recientes investigaciones me han mostrado que el feminismo se ha convertido en una palabra poco popular. Las mujeres están eligiendo no ser identificadas como feministas. Aparentemente, esa expresión es percibida como demasiado fuerte, demasiado agresiva, aisladora, anti-hombre, e incluso inatractiva.

¿Por qué esta palabra se ha hecho tan incómoda? Creo que es un derecho que me paguen lo mismo que a mis compañeros hombres. Creo que es un derecho que pueda tomar decisiones sobre mi propio cuerpo. Creo que es un derecho que las mujeres estén involucradas por mí en las políticas y decisiones que afectarán mi vida. Creo que es un derecho que socialmente, se me ofrezca el mismo respeto que a los hombres.

Pero tristemente, puedo decir que no hay ni un solo país en el mundo en el que las mujeres puedan esperar estos derechos. Ningún país del mundo puede decir todavía haber conseguido la igualdad de géneros. Estos derechos están considerados como derechos humanos pero soy una de las afortunadas.

Mi vida es un privilegio porque mis padres no me quisieron menos porque naciera niña. Mi colegio no me limitó porque fuera niña. Mis profesores no asumieron que llegaría menos lejos porque daría a luz a un hijo algún día. Estas influencias son las embajadoras de igualdad de género que me han hecho lo que soy ahora. Pueden no saberlo pero son las feministas involuntarias que necesita el mundo hoy. Necesitamos más de ellas.

Si seguís odiando la palabra, no es la palabra lo que es importante. Es la idea y la ambición que hay detrás de ello, porque no todas las mujeres han recibido los mismos derechos que yo. De hecho, estadísticamente, muy pocas lo han conseguido.

En 1997, Hillary Clinton hizo un famoso discurso en Pekín sobre los derechos de las mujeres. Desafortunadamente, muchas de las cosas que ella quería cambiar siguen existiendo hoy en día. Lo que me llamó la atención es que menos del 30% de la audiencia eran hombres. ¿Cómo podemos lograr el cambio en el mundo cuando sólo la mitad está invitada o se le recibe para participar en la conversación?

Hombres, me gustaría aprovechar esta oportunidad para extenderos una invitación formal. La igualdad de géneros es vuestra cuestión también. Porque hasta la fecha, he visto el papel de mi padre poco valorado por la sociedad. He visto a hombres jóvenes sufrir enfermedades mentales, siendo incapaces de pedir ayuda por miedo a que ello les haga menos hombres. De hecho, en el Reino Unido el suicidio es la mayor causa de muerte de los hombres entre 20 y 49 años, eclipsando los accidentes de tráfico, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. He visto a hombres sentirse frágiles e inseguros por lo que se considera éxito masculino. Los hombres tampoco tienen los beneficios de la igualdad.

No hablamos muy a menudo de los hombres siendo presos de estereotipos de géneros pero puedo ver que existen. Cuando sean libres, las cosas cambiarán para las mujeres como consecuencia natural. Si los hombres no necesitan ser agresivos para ser aceptados, las mujeres no se verán obligadas a ser sumisas. Si los hombres no necesitan controlar, las mujeres no tendrán que ser controladas.

Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres para ser sensibles. Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres para ser fuertes. Es hora de que veamos los géneros como un espectro en lugar de dos ideales opuestos. Deberíamos dejar de definirnos por lo que no somos y empezar a definirnos por lo que somos. Podemos ser más libres y esto es de lo que trata HeForShe. Es sobre la libertad. Quiero que los hombres acepten la tarea para que sus hijas, sus hermanas y sus madres puedan ser libres de prejuicios pero también que sus hijos tengan el permiso de ser vulnerables y humanos también que reclamen partes de ellos que habían abandonado, y con ello, sean una versión más verdadera y completa de ellos mismos.

Podréis pensar: ¿Quién es esta chica de Harry Potter? ¿Qué hace en la ONU? Yo también me lo he estado preguntando a mí misma. Todo lo que sé es que me preocupa este problema y que quiero mejorarlo. Y habiendo visto lo que he visto, y teniendo esta oportunidad, siento que es mi responsabilidad decir algo. El estadista Edmund Burke dijo que todo lo que necesita para que triunfen las fuerzas del mal es que los hombres buenos y las mujeres buenas no hagan nada.

Mientras me ponía nerviosa por este discurso y pasaba mis momentos de duda, me decía a mi misma firmemente: Si no soy yo, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo? Si se os asaltan dudas cuando una oportunidad se os presenta a vosotros, espero que estas palabras os ayuden. Porque la realidad es que si no hacemos nada, nos llevará 75 ó 100 años antes de que las mujeres puedan esperar ser pagadas lo mismo que los hombres por el mismo trabajo. 15,5 millones de niñas se casarán siendo niñas durante los próximos 16 años. Y al paso que vamos, no será hasta 2086 cuando todas las niñas africanas de zonas rurales puedan tener educación secundaria.

Si creéis en la igualdad, podéis ser una de las feministas involuntarias de las que hablaba anteriormente y por eso os aplaudo. Debemos luchar por un mundo unido, y la buena noticia es que tenemos una plataforma. Se llama HeForShe. Os invito a dar el paso, ser vistos y preguntaros: si no soy yo, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo? Gracias.”

Fuente: http://smoda.elpais.com/articulos/discurso-emma-watson-onu/5345