Maquillaje

Cómo elegir tu base de maquillaje

¿Eres de las que hace colección de bases por qué no consigues encontrar el tono de maquillaje perfecto? ¿Estas harta de gastarte el dinero sin encontrar ese fondo que te deje la piel como tú quieres? Hoy os traigo la guía definitiva para encontrar tu base de maquillaje ideal.

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de elegir nuestra base de maquillaje, es conocer nuestro tipo de piel y el acabado que queremos conseguir con ella, es decir, si nuestra piel es grasa, mixta o seca y si buscamos que nuestra piel quede jugosa o mate y que nos cubra imperfecciones o que quede imperceptible. En base a todo ello, podremos decidir si queremos también una base fluida, en crema o en polvo.

A grandes rasgos, esto depende siempre de los gustos de cada una, el efecto que mejor queda según nuestro tipo de piel es:

Pieles grasas: suele recomendarse bases de maquillaje libres de aceite, no comedogénicas, con efecto mate y con un tipo de cobertura medio alto para disimular imperfecciones. Hoy en día existen formulas fluidas y en crema específicas para pieles grasas, que ayudan a regular el sebo y matificar los brillos,  por lo que ya no es necesario reducirse a las bases en polvo. Si te suelen salir muchos brillos, puedes aplicar polvos sueltos encima de tu base fluida. Aquí te dejo la entrada en la que hablábamos sobre ellos.

Pieles mixtas: les suelen favorecer casi todo tipo de bases, se aconseja que sean libres aceite también, para matificar la zona T, pero se adaptan a cualquier tipo de acabado que quieran, tanto más mate como jugoso o piel efecto melocotón, empolvado. En este caso la cobertura del maquillaje irá según el gusto de cada una.

Pieles secas: debido a su tendencia a la deshidratación suelen buscar bases de maquillaje más untuosas e hidratantes, con un efecto más luminoso en la piel e ingredientes que la dejan jugosa, por lo que suelen escoger además bases fluidas o en crema. La cobertura no suele ser muy alta. Las bases en polvo no suelen ser aconsejables ya que contienen talco que reseca la piel.

Una vez tenemos claro cómo queremos que luzca nuestra piel, el efecto que queremos. Toca buscar nuestro subtono.

¿Qué es el subtono de piel?

El subtono de nuestra piel, es el transfondo por así decirlo de nuestra tez. A grandes rasgos las pieles se dividen según la colorimetría en dos grandes tipos, aquellas rosas o caucásicas y  las amarillas o cetrinas.

Para saber en qué grupo estás hay un truco que consiste en mirar las venas de la parte interna de nuestra muñeca, si son rosas o moradas muy probablemente seas de subtono rosa y por el contrario si son verdosas tu piel será centrina. Las pieles caucásicas suelen enrojecerse con facilidad, mientras que las cetrinas suelen presentar un aspecto oliváceo cuando no están bronceadas.

Esto que puede parecer algo complejo, es muy fácil de ver en las bases de maquillaje. Lo notaréis porque el color de formula se ve más rosa o más amarillo. Muchas chicas de piel clara tienen subtono amarillo, por lo que no os dejéis guiar porque la mayoría de pieles morenas son cetrinas y las blancas son caucásicas, si no mirar el caso de Elsa Pataky.

Ejemplos de piel caucásica

 

Ejemplos piel cetrina

Con nuestro tipo de piel claro y a que subtono pertenecemos toca buscar la base que más nos guste y ver si tiene tono para nosotras. Cómo saber si es nuestra base de maquillaje ideal:

  • Debe ser lo más parecido a nuestro color de piel. Si te gusta un efecto más oscuro, hazlo después de la base con polvos, quedará más natural.
  • Es fundamental probar el producto en la piel, si nos pueden hacer una prueba en la tienda, mejor, incluso si nos pueden dar una muestra  probarlo nosotras en casa, si no es posible, porque no ofrecen ese servicio o porque estás enfrente de un stand sin que nadie te atienda, con el probador pon un poco de producto en tu mejilla.
  • Comprueba que se funda bien con el color de tu piel, sal a la calle y mira el efecto con la luz del sol. Por ejemplo, si es para pieles grasas que no salgan brillos.
  • Deja que pasen unos minutos, muchas bases una vez aplicadas tienen un tono y al pasar unos minutos se oscurecen, se oxidan, por lo que en un principio era la base ideal no lo era o al contrario.

SI después de hacer todas estas comprobaciones te gusta cómo te queda, enhorabuena has encontrado tu base de maquillaje.

Es recomendable tener dos bases de maquillaje uno para invierno, los meses que estamos más pálidas y otro para cuando cogemos más color. De esta forma podremos jugar con ambas, incluso mezclarlas y conseguir siempre nuestro tono perfecto.

Espero haberos ayudado y que encontréis vuestra base perfecta. 🙂